Cómo buscar (y encontrar) trabajo | Recomendaciones para ser más eficaz


¿Recuerda los tiempos en los que se buscaba trabajo en las páginas de clasificados y luego se enviaba por correo el currículum, impreso en un folio inmaculado? Muchos ya no, y hacen bien.

Con la llegada de Internet, la búsqueda de trabajo ha dado un giro radical en una década: todo se gestiona 'online'. Es más, las nuevas herramientas surgidas en los últimos tres años han vuelto a sentar las bases para tener éxito en el mercado laboral.

"La competencia es feroz", admite Verónica Milo, directora de marketing y comunicación del portal de empleo Monster.es. Con 4,7 millones de parados, la mitad de los jóvenes sin empleo y las reducciones de plantilla a la orden del día, "ya no llega con entrar en los portales de empleo y ver qué ofertas nuevas se publican, tenemos que crear una estrategia de marca personal para llamar la atención de los reclutadores", explica Milo.

Monster.es procesa una media de dos millones de búsquedas al mes, reúne unas 5.000 ofertas de empleo, y ha registrado un incremento del 35% en las búsquedas en los que va de año, consecuencia, probablemente, de los estragos de la crisis y también de nuevos lanzamientos de la compañía.

Un trabajo en sí mismo

Una de las grandes aportaciones de Internet a la búsqueda de empleo es que ha conseguido aunar la red de contactos personal con la globalización de la oferta, explica Faustino Granell, director senior de ventas y portavoz de la red profesional Linked In en España, que en nuestro país cuenta con más de tres millones de usuarios. Granell coincide con Milo al afirmar que la búsqueda de empleo se ha convertido en un trabajo en sí mismo: "Hay que tener una gestión continua de la carrera profesional, y eso se consigue dedicándoles tan solo nueve minutos al día", según un estudio realizado por Linked In.

Granell dispara ideas cual metralleta sobre cómo hacerlo: actualizar periódicamente tu perfil; incluir méritos, acontecimientos y logros, más allá de reflejar escuetamente el puesto ocupado; seguir a las compañías en las que quieres trabajar de forma que si te llaman para una entrevista demuestres que las conoces; y participar en foros 'online' relacionados con tu sector que te mantengan activo y al día, para que se te perciba como alguien todavía en el sector, y aunque seas un parado de larga duración no parezca que estás descolgado de la profesión.

Además, "hay que construir una red de contactos a lo largo de toda tu vida, no sólo cuando buscas trabajo", añade Granell. Y mantenerla. Para ello, explica el portavoz de Linked In, una buena estrategia es enviar "regalos" de vez en cuando para fortalecer los lazos con quien más nos interese: escribir una recomendación si la piden y merecen, enviarles ofertas de empleo que encajen en su perfil o artículos que les puedan interesar, por ejemplo.

Empleado 2.0

Para Alfonso Alcántara, asesor de estrategia profesional y reputación 'online' y creador del popular blogyoriento.com, "la verdadera diferencia es que ha aumentado la visibilidad y el acceso a la gente que te va a contratar". Es decir, el candidato puede recopilar amplia información sobre la empresa, sus procesos de selección, sus responsables, etc.

La estrategia de marca, para Alcántara, es muy clara: "El empleado 2.0 no busca empleo, sino que éste lo encuentra a él. ¿Cómo? Generando contenido que te sitúe en la Red y que cuando busquen en Google un perfil como el tuyo salgas tú".

"Lo primero es generar una reputación que te haga parecer profesional; lo importante es llegar al sitio, posicionarse", insiste Alcántara, y pone ejemplos de cómo demostrar que eres bueno en tu campo: si eres periodista, tener un blog donde escribas tus impresiones o enlaces una selección de tus trabajos; si eres peluquero, un fotoblog con imágenes de tus creaciones y algunos trucos personales; o, si eres fontanero, un vídeoblog donde expliques cómo hacer alguna reparación o des recomendaciones sobre cómo prevenir desaguisados domésticos.

A partir de ahí, @yoriento -'nick' bajo el que le conocen sus 47.000 seguidores en twitter- recomiendacentrar la búsqueda: "Es difícil ayudar a alguien que quiere se dependiente, pero si dice: 'Quiero trabajar en el Zara de Tel Aviv', podemos empezar a buscar vías, como gente que trabaje en Zara, indagar sobre su proceso de selección y su oferta de empleo, buscar españoles en Tel Aviv, etc". Eso sí, aunque importante, no basta con aparentar. "El mundo 'online' es un reflejo del mundo 'offline'", dice Alcántara, "y el que es malo en la vida real suele serlo también en la virtual. Cuanto menos profesional eres, menos lo pareces".

Para Alcántara, la revolución ha llegado con las redes sociales: "En Twitter generas reputación, en Facebook vendes, en Linked In trabajas y en Pinterest expones". El interlocutor se agota con sólo oír la retahíla, pero el orientador personal afirma que más que tiempo, lo imprescindible es dominar las herramientas: "Yo me leo tu artículo y lo resumo en dos tuits, pero el enlace lo pongo también en Facebook y, si la imagen es bonita, me la llevo a Pinterest. Todo en 3-4 minutos".

En su opinión, el mayor valor de las redes sociales es que permite ver cómo se vende la gente más destacada en tu campo, de forma que puedas imitar sus estrategias. "La originalidad está sobrevalorada; no hay que ser original y 'fashion', sino alguien confiable y profesional", zanja Alcántara.

Diferénciate

Sin embargo, en un mercado tan concurrido, es fundamental diferenciarse. Para ello, explica la directora de márketing de Monster.es, lo primero es "conocerse a sí mismo, entender cuál es nuestro valor, qué podemos aportar al mercado, y saber transmitírselo a las empresas". Una vez que logras definir en qué eres bueno y por qué una empresa debería contratarte, dice Milo, "sabrás cuáles son tus objetivos y cómo ponerlos en valor, y usar las herramientas a tu favor será mucho más sencillo".

Por esto, dice Granell, de Linked In, es importante tener un perfil lo más completo posible y en el que, además del recuento cronológico de la experiencia profesional, se destaquen los puntos fuertes, las capacidades técnicas y las herramientas que uno sabe utilizar. Pero también es importante reflejar quién eres tú como persona: "Las empresas, cada día más, contratan más por las capacidades y la calidad de la persona, no sólo si sabe hacer A, B o C. La tendencia es contratar a personas que son 'capaces de'", concluye el director de ventas de la red profesional.

También hay que tener en cuenta que las empresas rastrean a sus candidatos 'online' empleando palabras clave que luego incorporan a un logaritmo de búsqueda, por lo que es importante asegurarse de que estos términos están presentes en el perfil. ¿Y cómo saber cuáles son los adecuados? Lo más sencillo, dice Granell, es navegar y visitar perfiles de personas reconocidas en tu campo profesional o en ocupaciones similares a la que uno aspira y fijarse cómo describen su actividad, tomar nota de cómo se 'venden', las palabras clave que se repiten, e intentar emularlo, adaptándolo a tu circunstancia personal.

Eso sí, mejor abstenerse de inflar demasiado el currículum o fantasear con el historial profesional. Gracias a Internet es más fácil que nunca verificar los datos y ponerse en contacto con antiguos jefes o compañeros de trabajo para pedir referencias si es necesario.

Alcántara también recomienda "juntarse" virtualmente con aquellos profesionales a los que uno admire en foros, twitter, conferencias o similar porque, al final, "algo siempre se pega".



:fuente: elmundo.es

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