Osteonecrosis

Osteonecrosis

La osteonecrosis, significa literalmente “hueso muerto” (osteo = hueso, necrosis = muerto). La osteonecrosis es el resultado de la falta de circulación sanguínea a partes específicas de los huesos. Esto conlleva a la muerte de las células del hueso y la médula ósea. Eventualmente la sección de hueso muerto se debilita y colapsa con el trabajo corporal.


Origen

Traumas como fracturas o dislocaciones de ciertos huesos pueden producir osteonecrosis si las arterias que suplen sangre a estas áreas resultan dañadas. Vasos sanguíneos taponados, por cualquier causa, repercutirán en osteonecrosis. Esto puede deberse a partículas de grasa, eritrocitos anormales o expansión de burbujas de nitrógeno (buzos de aguas profundas o aire comprimido que no se descompresiona adecuadamente). Tomar medicamentos glucocorticoides también reduce el flujo sanguíneo hacia el hueso al aumentar la médula grasa y la formación de lípidos.

Incidencia

Las personas entre los 30 y los 50 años son más susceptibles a desarrollar osteonecrosis de la cadera, siendo los varones quienes presentan esta condición ligeramente más a menudo que las mujeres. La osteonecrosis de la rodilla ocurre más frecuentemente entre mujeres de 50 a 60 años o mucho antes en personas que también tienen osteonecrosis de la cadera y hombro.

Factores de riesgo

Las siguientes personas son las que tienen mayor riesgo de desarrollar osteonecrosis:
Aquéllas con ciertas fracturas de la cadera;
Alcohólicos;
Aquéllas que consumen dosis grandes de esteroides;
Personas con anemia drepanocítica (de células falciformes), lupus o pancreatitis.
Prevención
Lo aconsejable es reducir la ingestión de bebidas alcohólicas y utilizar esteroides solo bajo prescripción médica.

Síntomas

En las etapas tempranas, generalmente no hay síntomas. Sin embargo, al progresar la condición el dolor se convierte en el síntoma primario. Otros síntomas son, movilidad limitada, rigidez articular y espasmos musculares. Los síntomas normalmente empiezan lentamente. Si no se trata, es muy posible que sobrevenga daño progresivo del hueso.

En las primeras etapas de la osteonecrosis, el dolor es usualmente leve. El dolor se acrecienta después de actividades en que se soporte el peso del cuerpo como estar de pie o caminar. En las etapas posteriores, el dolor puede aparecer incluso cuando esté descansando, y a veces puede despertarle.

En las etapas tempranas, no se ve afectada la movilidad de las articulaciones. No obstante, el dolor puede dificultar el movimiento de la articulación afectada. Eventualmente, si el hueso colapsa, el cartílago se dañará, resultando en artritis y limitando progresivamente la movilidad de la articulación.

Diagnóstico

El diagnóstico precoz de la osteonecrosis es importante para poder evitar que el hueso colapse. La información obtenida por medio de su historial clínico, junto con los resultados de un reconocimiento físico exhaustivo, pueden ayudar a identificar esta condición.

En esta primera etapa el diagnóstico es preferentemente a través de imagen por resonancia magnética. Este método es capaz de detectar osteonecrosis antes de que haya daño significativo al hueso y antes de que se manifiesten cambios visibles en radiografías.

Si el diagnóstico no se hace lo suficientemente pronto y la condición se deja progresar, inevitablemente habrá daño al hueso y a la articulación concomitante.

Tratamiento

Para ayudar a aliviar el dolor asociado con esta condición sin mejorarla se utilizan analgésicos, como la aspirina y el acetaminofen, la aplicación local de calor, baños calientes, y mantas eléctricas.

En las etapas iniciales, debe evitar la carga sobre el área afectada. Si sus caderas o rodillas están implicadas, limite el tiempo que pasa de pie o camina. Si los hombros están implicados, limite la cantidad de carga que puede llevar. Al sentarse, levante las piernas.

Es recomendable el uso de muletas o un bastón para ayudarle a disminuir el peso sobre la articulación o articulaciones afectadas. Los ejercicios que no involucran cargar peso, como los acuáticos, también son útiles para mantener y aumentar la fortaleza de los músculos circundantes. Aunque ninguna de estas medidas revertirá o alterará el curso de la osteonecrosis, le ayudarán a hacer su vida más cómoda y retrasarán la necesidad de cirugía de reemplazo de la articulación.

La meta final es prevenir que el hueso afectado colapse. Ello es porque si esto sucede, la articulación se ve afectada y a menudo se necesita de cirugía de reemplazo de la articulación.

En la etapa más temprana de la enfermedad, puede ser de utilidad un tratamiento quirúrgico llamado descompresión. Este procedimiento consiste en perforar un agujero en el hueso afectado, aliviando la presión y permitiendo que fluya la sangre. Se crea un nuevo abastecimiento de sangre dentro del canal de tejido fibroso que crece dentro de la perforación. A veces se usan implantes óseos en estos sitios para intentar soportar al hueso, en lo que se establece el nuevo abastecimiento de sangre.

Aunque estos tratamientos quirúrgicos pueden aumentar las probabilidades de curación, no se consideran 100% efectivos.


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