Mejoras en sensores sísmicos para una detección más precisa de explosiones nucleares



El proyecto está a cargo de científicos de los laboratorios nacionales de Sandia, Lawrence Livermore, y Los Álamos, así como del Centro de Aplicaciones Técnicas de la Fuerza Aérea Estadounidense (AFTAC) y la compañía Quantum Technology Sciences, Inc.

A pesar de que la investigación sísmica está asociada más frecuentemente con los terremotos, la tecnología sísmica es también el principal medio para detectar, localizar e identificar explosiones nucleares subterráneas.

Las pruebas nucleares subterráneas desempeñan un papel fundamental en los constantes y bien documentados proyectos de los estados para desarrollar y mejorar los dispositivos nucleares explosivos.

Las pruebas nucleares ya no son frecuentes. Sin embargo, hay de 30 a 40 terremotos de magnitud 4 o más cada día; cerca de 10.000 por año. Un terremoto de magnitud 4 libera una energía similar a la de una explosión nuclear de 1 kilotón. La identificación y localización de la rara, y posiblemente secreta prueba nuclear, dentro de la cacofonía de la actividad sísmica de fondo, natural y producida por el hombre, es un gran reto científico.

Los científicos que se encargan de esta labor estudian las huellas sísmicas provenientes de redes de sismógrafos en todo el mundo, buscando detalles sospechosos.

En el nuevo proyecto, se va a mejorar la sensibilidad de la detección en varios aspectos, incluyendo la captación de variaciones tridimensionales en la velocidad de las ondas sísmicas por la corteza terrestre, así como la variabilidad lateral en la velocidad de las ondas sísmicas por el manto superior de la Tierra.