Fibras capaces de detectar sonido y de emitirlo



Fink y sus colaboradores acaban de anunciar un nuevo hito en el camino hacia las fibras funcionales: fibras capaces de detectar y producir sonido. Las aplicaciones podrían incluir ropa que sea en sí misma un micrófono sensible, para captar el habla o monitorizar funciones corporales, y pequeños filamentos que podrían medir el flujo sanguíneo en los capilares o la presión en el cerebro.

Entre los autores del trabajo, también figuran Shunji Egusa, Noémie Chocat y Zheng Wang.

A pesar de lo muy delicado que es el proceso de fabricación, los investigadores fueron capaces de eludir la amenaza de los defectos, logrando construir fibras funcionales en el laboratorio.

Estas fibras también pueden resultar audibles para el oído humano. Si se las conecta a una fuente de alimentación y se aplica una corriente sinusoidal (una corriente alterna, cuyo período es muy regular), vibran. Y si se las hace vibrar a frecuencias audibles para el oído humano y una persona las acerca lo suficiente a su oreja, puede escuchar diferentes notas o sonidos saliendo de ellas.

Además de prendas de vestir capaces de ejercer de micrófonos, y filamentos que sirvan como sensores biológicos, las aplicaciones de las fibras podrían incluir redes autónomas para supervisar el flujo de agua en el océano, y sistemas de sonar de gran alcance y con resoluciones muy superiores a las actuales: Un tejido hecho con fibras acústicas sería el equivalente de millones de diminutos sensores acústicos convencionales.




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