Un Cráneo Corrobora la Teoría del Origen Africano de Hombre Moderno




UN HECHO PALEONTOLOGICO PARA RECORDAR : FEBRERO 2007. REAFIRMANDO UN HECHO : "EL ORIGEN AFRICANO DE TODOS NOSOTROS".


La correcta datación de los fósiles es decisiva para comprender el curso de la evolución humana. Una calavera humana descubierta unos 50 años atrás cerca de la ciudad de Hofmeyr, en la provincia sudafricana de Eastern Cape, parece ser uno de esos fósiles fundamentales.

Un estudio llevado a cabo por un equipo internacional de científicos ha determinado que dicho cráneo tiene una edad de 36.000 años. Este fósil constituye una corroboración crítica de evidencias genéticas indicando que los humanos modernos tuvieron su origen en el África subsahariana y emigraron alrededor de la época de la que data el cráneo, fuera de África, para colonizar Eurasia.

La investigación ha sido dirigida por Frederick Grine de los departamentos de Antropología y Ciencias Anatómicas de la Universidad de Stony Brook en Nueva York.
"El cráneo de Hofmeyr nos brinda las primeras claves para conocer la morfología de esa población del África subsahariana, y constituye nuestro ancestro común más reciente, vengamos de donde vengamos", explica Grine.

Aunque la calavera fue descubierta hace más de medio siglo, sólo se le dio importancia recientemente. Un nuevo enfoque en su datación, a cargo de Richard Bailey y sus colegas de la Universidad de Oxford, todos miembros del equipo de Grine, les permitió calcular mejor la edad del fósil y ubicarlo unos 36.000 años atrás, gracias a la medición de la cantidad de radiación absorbida por los granos de arena que llenaban la cavidad cerebral del cráneo. Este hallazgo viene a llenar un vacío significativo en el registro de fósiles humanos del África subsahariana en el periodo que va entre 15.000 y 70.000 años atrás.

El campo de la paleontología es conocido por sus fuertes debates, y uno de los más controvertidos durante años está relacionado con el origen evolutivo de los humanos modernos. Varios estudios genéticos (particularmente aquellos sobre el ADN mitocondrial) de seres humanos vivos, indican que los humanos modernos evolucionaron en el África subsahariana, y partieron de allí hace entre 65.000 y 25.000 años para colonizar Eurasia.

Sin embargo, otros estudios (generalmente sobre el ADN nuclear) se manifiestan en contra de este origen africano y su modelo de éxodo. Según los defensores de esta postura, grupos arcaicos no africanos, tales como los neandertales, hicieron contribuciones significativas al genoma de los humanos modernos en Eurasia. Hasta el momento, la carencia de fósiles humanos con la antigüedad apropiada procedentes del África subsahariana, ha ocasionado que estos modelos genéticos opuestos sobre la evolución humana no pudieran probarse con evidencias paleontológicas.

El cráneo de Hofmeyr ha cambiado la situación. La sorprendente similitud entre una calavera fósil de la punta más sureña de África y cráneos antiguos similares de Europa, concuerda con la teoría genética del origen africano, que predice que los humanos que habitaron Eurasia durante el Paleolítico superior, podrían hallarse en el África subsahariana hace unos 36.000 años. Este cráneo sudafricano brinda la primera evidencia fósil que corrobora esta predicción.

:fuente: MPG

-/-